martes, 30 de octubre de 2012

Amigos increíbles, lugares increíbles => un viaje increíble


Hace un tiempo ya que quería conocer un poco más del país de nuestros hermanos Argentinos y el pasado agosto decidí unirme a la “travesía” que planificaban tres queridos amigos.

Esto significó un encantador desafío, ya que las costumbres masculinas suelen ser levemente diferentes de las femeninas (hábitos alimenticios, tiempos, pelos largos/cortos, frio/calor) y estaba en obvia  desventaja cuantitativa. Pero por suerte muchos temas de conversación en común y muy divertidos.

Nuevas experiencias: Aunque he viajado a varios lugares, este fue mi primer viaje en auto.  Viajamos más de 3900 Km  en  “La bestia blanca”. La bestia se portó realmente de maravilla, nos acompañó tanto en noches y días de lluvia, como en los grandes salares. 

Inicio del viaje y Córdoba

El paisaje es realmente muy variado pero en todo momento muy hermoso. Comencé en Tacuarembó visitando a mi familia, aquí me uní al grupete y partimos hacia Rivera al recital de Ivete "Uniendo fronteras" (bajo agua) de ahí partimos hacia Córdoba, pasando por Tbó, Paysandú, desayunamos en Colón y continuamos (bajo agua) almorzamos en Rosario, llegando finalmente a la enorme ciudad del “Potro”. Luego de llegar a la ciudad nos costó llegar al hostel porque la ciudad tiene varios desniveles que en el querido google maps no aparece.

Al oeste de la ciudad de Córdoba está la zona de los lagos, el paisaje es realmente alucinante, hasta llegar a Villa General Belgrano, una ciudad realmente apasionante, al mejor estilo alemán, muchos duendes mucha chevecha artesanal para todos los gustos. En el centro del poblado se celebra año a año el Oktober fest con espectáculos tan divertidos como pintorescos (tradicional ceremonia del espiche) 



El viaje hacia San Miguel de Tucumán

Cuando partimos de Córdoba, con un montón de mapas, smarts phones con mapas cacheados, muchos lugares sugeridos por amigos y muchas ganas de conocer estos paisajes tan distintos a lo que mis ojos Uruguayos están acostumbrados.

En Villa Carlos Paz aprendimos que el cinturón de seguridad es obligatorio para todos los pasajeros del auto, y que es un lugar realmente hermoso.

Visitamos el místico cerro Uritorco, dónde según las leyendas existe una ciudad bajo la tierra (la ciudad intraterrena de Erks) y multiples avistamientos de ovnis.

Dormimos en Quilino, y tempranito partimos hacia San José de las Salinas y luego a las “Grandes Salinas”. Para llegar tuvimos que recorrer mucho camino feo, de piedras y sin señalizaciones. 


 Pero valió la pena :)

San Miguel de Tucumán y regreso 

Luego continuamos nuestro viajecito a la hermosa ciudad de Tucumán. Ni bien llegué, debo reconocer que me enamoré de la ciudad. Hermosa,  muy pintoresca, con una enorme plaza principal, bolichitos y pubs para todas las edades. Naranjos y limoneros en sus calurosas calles y personas por de más amables.


Aquí conocimos gente increíble, la movida del cerro San Javier (parapente), el fin del mundo, la quebradita, Tafí del valle, las Ruinas de Quilmes (en este recorrido se cambia bruscamente de un paisaje selvático a uno desértico y de altura). Con los cambios bruscos de altitud y la disminución de oxígeno estuve un poco destruida,  pero eso no me impidió disfrutar de los espectáculos naturales del lugar.



Para terminar el relato no quisiera olvidarme de mencionar la sorpresa increíble que tuvimos, cerca ya de Santa Fé, buscando un lugar para dormir. Caímos en “Rafaela”, ésta es una ciudad espectacular en la provincia de Santa Fé. Cuenta con 4 avenidas principales perfectamente adoquinadas, con pubs, restaurantes y boliches equipados con mesitas en los canteros y mozos increíblemente des-estresados.  

Quiero expresar por este medio no-volátil mis sinceros agradecimientos a mis amigos y compañeros de viaje por la excelente onda y los momentos vividos.

domingo, 26 de febrero de 2012

¿Qué es esto del sentido de la vida?


Si te sientes insatisfecho…
Hace unos meses llegó a mis manos un libro, llamado “El hombre en busca de sentido”, luego de leer este libro comprendí lo que me sucedió, hace unos años… voy a intentar describir en pocas palabras mi experiencia.

Desde los 12, o 13 años que decidí estudiar Ingeniería, estuve muy segura de que lo quería hacer. Además siempre fui una persona a la que le gustó leer y estudiar (soy un poco rara sí), nunca  fui de los más destacados, pero tampoco me iba mal (en parte porque la vida social juega un papel fundamental en mi vida).

Cuando experimenté en carne propia la vida universitaria, en la fing (facultad de ingeniería de la UdeLaR) tuve varias caídas, hasta que comprendí que realmente necesitaba dejar las neuronas, el cuerpo y hasta el alma para lograr mi objetivo.  Tanto es así que cuando estaba casi terminando la carrera, al entrar al mundo laboral, me surgieron dudas. Dudé de casi todo, de cosas que hacía más de 15 años que estaba muy segura.

El primer paso que di fue comprender la responsabilidad propia de hacer lo que se quiere
No me di por vencida, comencé a explorar las opciones (en ingeniería en computación hay infinidad de posibilidades) hasta encontrar lo que me apasiona.
Tenía que ser algo que me desafíe intelectualmente, pero sin dejar de lado ese contacto social que tanta falta me hace. No fue fácil, trabajé en información geográfica, trabajé programando páginas Web, di clases en la universidad, definí arquitecturas, pero nada de esto me llenaba completamente… y rendezvous… allá por el 2008, descubrí el maravilloso mundo del testing de software. Mi vida comenzó a cambiar, me levantaba cada día con extrañas energías (y hasta el día de hoy me sucede).

Luego de varios años comprendí que no todos los conflictos son necesariamente neuróticos, existe la llamada frustración existencial. No es en sí misma ni patológica ni patógena. El interés del hombre, incluso su desesperación por lo que la vida tenga de valiosa es una angustia espiritual, pero no es en modo alguno una enfermedad mental. Por lo que psicoanálisis poco puede hacer en estos casos.

Segundo paso ser consciente de lo que anhelo en lo más profundo de mi ser
En el libro se recomienda considerar la vida como si estuvieras en el lecho de tu muerte o vivir como si ya estuvieras viviendo por segunda vez y como si la primera vez ya hubieras obrado tan desacertadamente como ahora estás a punto de obrar.
Estimulando así el sentido humano de la responsabilidad que esto invita a imaginar:
·         que el presente ya es pasado y,
·         que se puede modificar y corregir ese pasado
este precepto te enfrentará con la finitud de tu vida, y con la finalidad de lo que crees de ti mismo y de tu vida.
Hoy en día soy conciente de que quiero seguir por este camino, de que quiero seguir estudiando diversas disciplinas y de que estoy donde quiero estar.

VIKTOR E. FRANKL, EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO
Agradecimientos: A mi amiga Cyntia