
Me senté es unas rocas a orillas del Titicaca en un pequeño poblado en la Isla del Sol, intentaba recuperar el aliento, mi mirada estaba perdida en las montañas. Fue cuando la campana del recreo sonó y comenzaron a salir infinidad de niños y niñas con sus típicos atuendos indígenas. Todos corrian por la playa alegres sonrrientes.
Entonces 2 indiecitas pasaron por mi lado, me sonrrieron, se levantaron un poco las largas polleras y comenzaron a saltar entre las rocas y el agua! Mis peculiares compañeras me sonrreían con sus largas trenzas negras y su poca edad. Fue ahí cuando comprendí lo felices que son, aún viviendo en condiciones precarias, pero con un excelente regalo de la naturaleza!
.. es la primavera de la vida ..
ResponderEliminarmaria te contacto desde aca no se q dias puedes ir pero te dejo un tel 43709014
ResponderEliminarahi te daran toda la informacion q nececites